
Estoy mirando las piedras, la cristalinidad de sus aguas y el follaje allá de fondo. Qué bonito lugar para compartir con hermanos de los anzuelos.
De todos modos, lo estoy,...¡Si que lo estoy!.
¡Si escucharan ustedes el trino de los pájaros!,...¡Siiiiiiii!!!!!!!!!!, ¡canten !!!,...¡canten!!!.

Qué ironía, esperamos morirnos para llegar al cielo,...¡Ya estamos en él!.
Es que en cierto sentido no hay otra manera de describir en pocas palabras lo que tenemos al "lado" nuestro.
Pero claro, fuera de lo que nuestros ojos vieron, nada podría ser disfrutado si alguien no lo haya revelado.
El pescador aventurero, trotamundos, insaciable e incansable andador de caminos y rios, dando "los pasos del pescador", es quien un día mágico se encuentra de cara a tantos de estos lugares y decide por amor al prójimo, contarlo.
Algo así como una voz expandida al resto de los mortales diciéndoles: ¡MIREN, MIREN LO QUE TENGO PARA USTEDES!.
Desde algún lugar, es lo que somos los que un día decidimos: "colocar un blog en la web".
La mano tendida de la generosidad. Para compartirlo todo, absolutamente todo, sin egoísmos ni secretos ocultos.

Infinitos giros meandrosos llenan de mayor vida aún, todo ese entorno, armoniosamente natural
Imagino a alguien nadando serenamente, tomando cada "porción" de ese gas disuelto en el agua para poder vivir, impulsarse con su aleta caudal, tomar velocidad,...¡si!,..¡si!...¡lo veo, allá va!.
El edén fué descubieto por mi hermano de los anzuelos, después de dedicarle tiempo, mucho tiempo, para que yo (o cualquier pescador), amante de la naturaleza, pueda disfrutarlo hinchando mis pulmones de aire puro (si quisiera avandonar la compu y estar allí)
Y El (el descubridor), clickeó una y mil veces para "contarme" el tesoro que mis ojos ignoraron hasta leer su relato (en el blog),...también "compartiría las joyas". ¡Vaya cofre!.
Me "morí" de ganas en postear la foto donde cual puñado de lombrices, se encimaban tanta cantidad de peces, pero los códigos son los códigos, prometí no traicionar su decisión.

Una vez más la insuficiencia de controles, generaron el espacio propicio para que manos desaprensivas transformadas en garras asesinas azotaran tanta manifestación de vida.
Cierrro mis ojos y rememoro las palabras de mi hermano de los anzuelos: ..."sabían que había peces por lo mostrado en la web,...no respetaron,...apaleaban las aguas,... Me sentí culpable de lo que había ocurrido,...Yo, y solo Yo había advertido a aquellos delincuentes, de la existencia de este paraíso y fué entonces cuando decidí cerrar el blog. Quizás sea un tanto egoísta con mi actitud, pero no es que no quiera compartirlo, es que no quiero hacerle daño. Como si de mi amante se tratara, lo cuidaré con celo."
Ahora que los abro, las lágrimas no me dejan distinguir la mosquita que duerme en la palma de mi mano.
Volví a cerrar los ojos, y esta vez,...no fuí feliz.-
Desde la Provincia de Corrientes, Argentina,
Con el cariño de siempre,
Unos chamamés,
Un abrazo gigante y,...
Un consternado sapukay.-
Leo Kutú.-