anuncios clasificados Los Pasos Del Pescador (Ñánde Corrientes porâ)

martes, 24 de marzo de 2009

¡¡¡¡¡¡EL PUENTE!!!!!!,...¡¡¡¡¡¡EL PUENTE!!!!!!! (2º Parte)

Nuestro amigo el monte nos cobijaba en señal de sumarse a la bonita aventura.
El, con todo su misterio y riqueza propia, allí incólume disfrutando vernos pasar.
Gus estaba a sus anchas, yo también.

Esta geografía me hizo retroceder muchos años. Por mi mente pasaron infinitas imágenes de cuando niño acompañaba a cazadores amigos de mi padre, que gustaban meterse por picadas (galerías ) de tantos montes recorridos. Me imaginé chiquilín correteando por allí. Recuerdos, solo recuerdos.
Nuevamente Batel en mis pensamientos. Ansiaba verlo, saber cómo estaría.
Mucho anduvimos en el interior del monte descubriendo lugares por donde pasar y esquivando plantas que mejor no tocarlas,...¡hayyyy!!.
De pronto el oído y visión agudos de Gus detectó lo que posiblemente fué un ciervillo entre el follaje. No alcanzamos a verlo. Son muy astutos y huidizos. Igualmente nos alegró mucho saber que no estábamos solos.
Los cantos de los chajáes advertían que estábamos serca.

Heché una mirada escudriñadora y,...¡¡¡¡¡¡EL PUENTE!!!!!!!,...¡¡¡¡¡¡EL PUENTE!!!!!!, grité repetidamente.
Los ojos se nos desorbitaron, reíamos de afelicidad, nos miramos abrazándonos espiritualmente.
Paépa y Pirá no fueron ajenos, movieron sus patas para destacar sus emociones. Claro que sí, ellos eran protagonistas centrales también en llegar a Batel.

¡Batel, hermano querido!,... quedé mirándolo, sin moverme por unos minutos.
¡Qué felicidad!,...¡Qué felicidad!.
Después de tanto trajín, nuevamente todos juntos.
Estábamos aún alejados de su márgen.
Mi imaginación hizo que viera agitarse sus olas y escuchar el ngululu (murmullo de la corriente). Nos estaba recibiendo.
Al acercarnos y llegar a él, su generosidad calmó la sed de Paépa y Pirá.
Para percatarnos que sus aguas discurrían debíamos fijar la mirada en una hojita o algo flotando, de lo contrario se veía todo como aguas estancadas. Está en terapia intensiva, pero vivo. ¡¡VIVIRÄ!!.
Con Gus aseguramos los cabestros (en mi zona los llaman cabrestos, por esas cosas de la deformación en el habla popular), para que los "montados" (caballo del hombre de campo) no se nos alejen y puedan pastar tranquilos.

Si los "monos" no tienen árboles suben a un puente, ja, ja, ja.
Estábamos tan felices que poniendo en práctica habilidades de antaño, trepamos al puente (diseño francés, pero construidos por los ingleses a fines del 1800, proyecto y ley de los legisladores Nacionales, Isaac Chavarría, Justino Solari y Felipe Yofré).


Desde allí, cual gaucho en un mangrullo, miramos allá ité (lejos) donde los esteros generaban esa "savia" tan vital para mantener vivo a Batel.
A pesar que no se puede visualizar desde allí, tampoco quisimos acercarnos, como cooperando para una pronta y tranquila recuperación de Batel.
Al encontrarlo vivo, teníamos la certeza que el estero está con agua. Era suficiente para nosotros.
Detrás del canal que se aprecia, bien al fondo estan los esteros, ahí nomás, unos 2000 metros.
Qué bonito era ver desde las alturas a Pirá y Paépa alimentándose en su mansedumbre,...claro,...Batel estaba ahí, juntito a ellos.
Me emociona ver unidos a mis hermanos de los anzuelos.


El Sol, nos regaló sus últimos rayos, tenía la paz de vernos a todos bien.
Con el mismo cariño con que nos acompañó, resolvía irse,...lentamente, ...como el vuelo del chajá (chaha-la H se pronuncia J en lengua guaraní). Ave del lugar, su planeo es suave como una caricia. Lleva su nombre por ser la onomatopeya de su canto, ¡chajá, chajá, chajá!. Es uno de los sonidos más hermosos que me gusta escuchar cuando me aproximo a estas regiones de pesca.
Debíamos partir. La noche se "aproximaba" y largo sería el regreso. Lo sabíamos.
Controlamos con Gus, que todo esté en orden y firme, frenos, bozales, cinchas, aperos en general.
Montamos nuevamente entusiasmados. El regreso sería a oscuras y en las sombras. La luna "saldría" más tarde.
Nuevamente dimos de beber a los "pingos". Me despedí de Batel, dentro de no mucho tiempo seguramente lo vería corretear y regalarme sus correderitas. Aquí mostró algunos movimientos de peces.
¡Chau chamigo Batel!,...¡hasta muy pronto!...(chamigo = mi amigo)
Comenzamos a cabalgar. A poco de andar, no pude contenerme y miré hacia atrás.
Lo ví junto al puente, me imaginé mirándomé con melancolía, querría que quede un rato más junto a él,...no podía, debía volver ( yo también quería seguir allí).

El regereso en la noche fué hermosa. Otras casi tres horas de cabalgata.
El cuidado había que tener en no rozar uno de estos tallos. Su pinchazo son como puñaladas, ja, ja, ja.,...y ser ejecutado no era mi voluntad, ja, ja, ja.

La misma ruta, pero con otro "color". Los animalitos y aves nocturnas le ponen todo el mágico encanto. Así nos encontramos con un simpático pero de gran carácter: zorrino. Es mejor no ser salpicado por su orín,...es insoportablemente fuerte,...puajjjjjj. Es una reacción defensiva a que apela cuando pretende alejar a su potencial agresor.
Pasada una hora y algo más, jasy (luna- se pronuncia algo así: yasg) se presentó con toda su dulzura. ¡Que preciosa es la luna vista en el campo!.
La noche acentúa los olores de bosta (estiércol), espartillo (es una hierba del campo) y animales salvajes. Aaaaaaaaaaaa, es un cóctel natural que llenan los pulmones y el alma.
Hablando de todo un poco, matizábamos el trotecito fiel de Pira y Paépa mientras nos acercábamos a nuestros hogares.

Las primeras luces del pueblo eran vistas cada tanto.
¡Qué contentos estábamos!. Pudimos visitar a Batel.
Los perros de la casa del abuelo de Gus, anunciaron nuestra llegada.
Atrás quedaban casi siete horas de aventura, amor, amistad, reencuentro, y esperanza,...saber que Batel vivirá y me hará gozar del vuelo de una mosca, el salto de un "lingote de oro con escamas", momentos compartidos con hermanos de los anzuelos, y tantos otros "mimos" a los que me acostumbró.
Seguramente, tendría un hermoso sueño.
Cerré los ojos y fuí felíz.
Un afectuoso sapukay.
Leo Kutú.-

jueves, 12 de marzo de 2009

¡¡¡¡¡¡EL PUENTE!!!!!!,...¡¡¡¡¡¡EL PUENTE!!!!!!! (1º Parte)


Una vez lo dije, y me permito reiterarlo: A los amigos o "hermanos de los anzuelos", no se los avandona. (ver:¡CUÁNTO TE EXTRAÑO AMIGO BATEL!!!!!!!!!)
Estén donde estén, cueste lo que cueste, debemos acudir por ellos. Ellos siempre estarán esperándonos, porque también saben que, estén donde estén, sus amigos harán lo imposible por estar donde deben estar, ...junto a ellos.
Batel se fué, pero no murió.
Entonces en algún lugar permanece esperándome.
Con Gus, mi inseparable compañero de aventuras, nos planteábamos, dónde buscarlo.
Estaba seguro que, como nosotros cuando niño, al estar enfermo acudiría a su "vientre de orígen", los esteros.
Sin dudarlo me dije,...¡Siiiiiiiiiii!, los esteros, allí estaría recuperando fuerzas.
Pero claro, por agua no se podría, esta no existe.
Nos quedaban dos vías, por aire o por tierra.
Nuestras posibilidades estaban limitadas a la vía terrestre (obvio).
Tendríamos otro obstáculo. No hay accesos en automóviles o algo semejante, y la distancia es muy, muy larga.
Uno de estos tantos días en que me pasaba pensando cómo haría para visitarlo, se me ocurrió.
¡A caballo!,...¡Siiiiiii, a caballo!.
No lo dudé más. Apenas Gus visitó mi casa (lo hace a diario, es novia de mi hija Vero), se lo comenté.
Inmediatamente, me respondió, ¡ Siii, vamos!. Gus desde niño y por varios años, desempeñó tareas en el campo. Las conoce muy bien. Su otra pasión es domar novillos, hoy Vero (mi querubín) no se lo permite por temor a que resulte lastimado; es natural, lo ama.
Para el día elegido, debía traer del campo uno de los caballos, "Paépa" (en idioma guaraní:¿qué tal? o ¿cómo andas?, primer saludo al encontrarnos con alguien), el montado (así denominan en la zona al equino que le sirve de medio de transporte a diario) de su abuelo. Al otro (caballo) ya lo tenía consigo, "Pirá" (pez). Confieso que ambos no tenían nombre, estos los elgí para la ocasión. Tal vez les quede para siempre.
No queríamos esperar más, de tal modo que, el día estaba decidido. Saldría yo de dictar clases en el colegio secundario (16:30 hs.), avisaría a Gus y vendría por casa con los caballos listos para montarlos y partir. Sin tiempo que perder, ni en meriendas, habría oportunidad al regreso.
La travesía sería larga, casi tres horas de cabalgata por lugares agrestes, tiempo igual para volver...¡Cómo me gusta!,...¡Cómo me gusta!.
El pensamiento que nos "veríamos" junto a Batel, nos llenaba de entusiasmo.
¡Partimos!!!. Miramos el reloj y marcaba las 17:00 hs., hermosa tarde, eso sí, en esta época (verano) con varios grados de temperatura sobre los 30º, el sol pega de lo lindo, ja, ja.
No importa, por Batel, vale el esfuerzo.
No llevamos ningún elemento para pescar, nuestro único bolso portaba un termolar con agua para calmar nuestra sed. Es que no ívamos a pescar, nuestro cometido era el reencuentro con Batel, allá en sus orígenes.

Al cabo de mucho andar, llegamos al primer puesto (casa donde vivieron el personal de una estancia-establecimiento ganadero-para controlar sectores de campo). Los propietarios poseen grandes extensiones, por lo que requieren de estas construcciones cada tantas hectáreas para facilitar el control de sus haciendas. Puesteros se llama al personal que realiza esa función laboral viviendo allí. Es habitual que lo hagan junto a sus familias (esposas e hijos, estos concurren a las escuelas rurales donde cuenten con ellas). Familias sacrificadas si las hay.
La travesía prosiguió. El entusiasmo era muy arraigado en nosotros. Teníamos toda la naturaleza salvaje para disfrutarla.

Pasó el tiempo y llegamos al segundo puesto. Recorrimos un largo trecho desde la inicial salida.
Hasta aquí, la ruta nos era conocida, ahora todo sería descubrimiento y sorpresas.
En el lugar tropezamos con el primer impedimento serio, un alambrado sin paso. Gus se encargó en adaptarlo para tal fin, de no ser por él allí hubiera terminado nuestro peregrinar. ¡Qué pena !.
Reiniciado el paso de "Paépa" y "Pirá", nos adentramos a un sector de mucho peligro para ellos. En el lugar abundan los tatúes y estos son de construirse sus cuevas. Debíamos avanzar muy, muy despacio a pesar de cubrir una larga distancia. Si se apura el paso, al meter la pata en los agujeros resultarían lastimados. Tardamos mucho, pero seguros.

En ese tránsito, nos encontramos con la primer aguada. En esta época de sequías agudas, existen muy pocas. El ganado tiende a reunirse en sus cercanías por ese motivo.
El calor del sol seguía siendo algo cruel con nosotros. Grandes sorbos de agua calmaban nuestra sed.

La vegetación comenzaba a hacerse notar de una manera diferente. Iniciábamos la zona de montes y pastos altos.
En ocasiones debíamos apoyar nuestros pechos sobre la montura, para pasar justos por debajo de las ramas de los innumerables arbustos. Inevitable era sentir, la más que caricia de sus maderas, ja, ja. dejandonos algún recuerdo en nuestras pieles.
Pero todo valía por ver a Batel.
En mi caso montaba a "Paépa", Gus lo hacía sobre "Pirá".
¡Qué noble animal es el caballo, cuánto afecto les tengo!.
Protagonistas indispensables para intentar hacer realidad nuestro sueño. Nos llevan a cuestas sin manifestar disconformidad alguna, son únicos en tanta entrega.
Si hasta por momentos nos marcan el camino, nos indican con su voluntad por dónde es mejor hacerlo,...¡Cuánta bondad!.
Del otro lado del alambrado el campo se mostraba limpio, pero no teníamos cómo acceder a él.
Nuestra visión nos devolvía malas noticias.
El monte se "cerraba" y una vez más estábamos ante un escollo que nos dejaría fuera de la aventura de llegar a Batel.
Mientras avanzábamos, hacíamos infinitas disquisiciones con Gus.
Empezábamos a plantearnos que deberíamos dejar a "Pirá" y "Paépa".
Esto me daba mucha tristeza. Igualmente la decisión era llegar aunque sea a pié. Aún faltaba mucho y se presentaba otro inconveniente, no alzamos botas y las víboras son de cuidarse de ellas. Se nos estaba complicando todo.
El calor seguía pegando con su particular rigor. Pero ese olor a campo y salvajismo nos nutría intensamente.
De pronto cuando ya casi la misión se abortaba, una milagrosa mirada hacia la izquierda y,...¡Eureka!,...postes del alambrado casi derrumbados.
¡Nuestra salvación!, ...por allí ingresaríamos´. La esperanza renació. Se nos iluminaron los ojos.
Así lo hicimos con sumo cuidado para que no tropezaran los caballos. En estas ocasiones cuando se sienten enredados, se alteran y pueden dañarse físicamente. Esto no estábamos dispuestos a posibilitar.

Ya nos encontrábamos del otro lado. Los pajonales y pastos altos (caá guazú: hierba alta. Caá: hierba. Guazú: grande. Se traduce para el caso: pastos altos) hacían sentir su presencia, el monte también.
Buscando limpiones dentro del monte avanzamos lentamente. La vegetación se tornaba muy alta. En un momento tuvimos que orillear una zona de fango, agua y pasto. Lugar éste muy riesgoso. A simple vista se presenta como una linda pradera, pero esconde una trampa natural. Se debe saber leer la morfología del lugar para no caer en ella.
De pretender traspasar por ese punto, los caballos se empantanarían hundiéndose hasta la panza, requiriéndose de otro animal en tierra firme para tironearlo con sogas como un malacate y rescatarlo. El ganado en su búsqueda de buenas pasturas suelen caer allí, y si no se los saca, perecen en el lugar ya que queriendo salir por sus medios, más se entierran.
A espaldas de Gus se aprecia ese sector blando con un color verde diferente.
Seguimos adelante, con mucha alegría acompañados por la sonoridad del canto musical de los pájaros, las voces de las bestias y otros sonidos del monte, un deleite para los oídos.

Si antes la hierba era alta, ahora lo era más aún, tanto que casi nos hacía desaparecer a caballo y jinete.
Por delante quedaba mucho recorrido a pesar de lo largo del tránsito hecho.
Estábamos enteros, físicamente, de espíritu, de salud y pensábamos solamente en el reencuentro con Batel, allí en el puente del ramal ferroviario (hoy en desuso). Era el punto de referencia y la meta. Sabía que por debajo de él, las aguas de Batel estarían. Generaba esperanza y la energía suficiente para seguir.
Varias veces estuve en ese lugar (El Puente), aunque siempre el acercamiento lo hice por agua, cuando el canal de Batel rebozaba de vida. ¡Qué lugar encantador y lleno de misterio!
Allí se confunden en un abrazo, monte, arroyo (que en otro lugar sería considerado un río), pescador, fauna, flora, etc.. Abrazo único, entre hemanos de los anzuelos.
El puente fué construido en el siglo antepasado. Ya volveré sobre algo más de historia.
El monte se entramaba por delante nuestro, las plantas altas y espinosas emergían como un ejército de custodia, los cardos en el piso también, pero debíamos llegar. Por un momento fué como si hablaran, ¡"Los dejaremos pasar, no se aflijan, los dejaremos pasar"!. Ellas (las plantas) habían decidido colaborar en la misión, al fin y al cabo, somos todos amigos.
Batel nos estaría esperando con esa fe del chamigo (en lengua guaraní: mi amigo)que sabe que tarde o temprano, sus afectos estaríamos junto él.
Con Gus, reiterábamos la búsqueda de lugares más accesibles.
En algo el calor había menguado. Nuestro hermano de los anzuelos, El Sol, también consideraba darnos una mano para el reencuentro. ¡Gracias Chamigo!.
Otro par de tragos refrescaron nuestras gargantas.
Por un momento, entre bromas y recuerdos de otras aventuras vividas, vimos en nuestros rostros la expresión más acabada y mejor "dibujada" de la felicidad.
Sabíamos que llegaríamos,...no se como,...pero llegaríamos.
Un afectuoso sapukay.
Leo Kutú.-
(Continuará)

miércoles, 4 de marzo de 2009

PESCA EN FAMILIA

Hnas./os. de los anzuelos:
Pescar en familia, es hermoso, diría que sublime.
Estar junto a los seres amados, y además en un lugar donde todos somos naturaleza, es vivir en una dimensión muy especial.
Poder abrazarnos mutuamente no solamente con los brazos, sino con los gestos, las miradas, las voces y hasta con el alma (angá, dirían los Guaraníes)
Aprovechar estos momentos, para distendernos, entreteniéndonos con lances, charlas, caminatas y además, con la alegría de todos por ver que alguien del grupo obtuvo un bello Pez.
¡Que emoción!. Sacar un Pez (ahora pescado). El asombro en sus caritas viendo que ese animalito, salió de allí,...Sííí, del agua. ¡Lo saqué!, ¡Lo saqué! repetiría sin cesar. Y es la inconmensurable oportunidad de aprender que esa belleza (Pez)le pide: ¡Por favor regrésame a casa!, ¡Te prometo alegrarte en una nueva jornada!. Así será, ...Aprenderá a defender la vida, aprenderá cuán supremo es ese valor.
Las emociones son infinitas. Las miradas atentas al movimiento del agua, de la caña, de cada insecto, de las hojas de los árboles, irán moldeando a los pequeñines, en la conceptualización de qué es salir a pescar. Aprenderán que hay valores a defender y mantener, para lograr que todo eso que se disfruta se perpetúe en el tiempo.
Por cierto que los grandes también seguimos aprendiendo y sumando conocimientos. En definitiva, no es más que, un aspecto del vivir.
Es una constante ida y vuelta, todos aprendemos de todos, por siempre.
Nosotros de los Querubines, ellos de nosotros, nosotros de los Pájaros, Montes, Ros, y cuánto más, ...Cuánto más.
De cada jornada de Pesca, nos llevaremos perpetuado en una instantánea, cada logro y muchas enseñanzas.
Se originarán nuevas charlas para intercambiar experiencias.
Tamaños de anzuelos, formas de confeccionar un bajo, señuelo empleado, ...Que el viento, ...Que el sol,...Que...
Se reafirmarán aciertos y se corregirán errores (no solamente en cuanto a la pesca en sí)
Es decir, seguiremos creciendo como seres humanos.
También en cada salida de pesca en Familia, vendrá el momento de ciertos lucimientos personales, para agasajar las apetencias culinarias.
Será el turno de los que saben combinar gustos y sabores También aquí, se presentarán las infaltables opiniones particulares sobre el tema. Enriquecedor por cierto, muy enriquecedor.
Las comidas a la vera de un Río es como si tomaran otro sabor. ¡Qué placer, por Dios!.
Después vendrá el momento de partir.
Con el espíritu lleno de felicidad, cargaremos todos nuestros elementos, y describiremos con dos dedos de la mano, el sentimiento que anida en nuestros corazones, ¡VICTORIOSOS!.
Es que de una salida de Pesca en familia, siempre resultaremos gananciosos, hayamos o no sacado algún Pez.
El sólo hecho de haber pasado un día (o más) compartiendo semejante momento de vida, ya es ganar.
La Pesca genera este ámbito, que creo no se da en ninguna otra actividad.
En el fútbol, tenis, automovilismo, básket, polo, etc. el nivel de protagonismo es diferenciado.
Los Padres son espectadores (público) de sus Hijos. Estos en la cancha y aquellos en la tribuna.
En la Pesca no se da así. Todos somos protagonistas directos dentro de una embarcación o fuera de ella. Todos podemos llegar a hacer lo mismo, Pescar.
En este ámbito o espacio social (Pesca), la Familia aprende valores importantes de la vida en una práctica y ejercicio directo, in situ.
Valores tales como: la vida, el amor, la libertad, la justicia, la independencia, la solidaridad, el cuidado del entorno, la ecología, el respeto, la prudencia, y cuántos más.
Soy un convencido, y teniendo en cuenta la masificación mundial de la práctica de la Pesca (no es un deporte en mi opinión), que es una oportunidad que no debemos desaprovechar como reservorio moral y social del concepto de Familia.
Si pudiéramos traspolar este enfoque y considerar a los Pescadores como una gran Familia donde somos "Hermanos de los anzuelos", y nos hiciéramos carne de tal sentimiento, creo que muchas correcciones lograríamos en el Mundo.
Estoy convencido, que no es alocada mi pretensión.
¡Hermanos de los anzuelos", sigamos dando "los pasos de pescador" como una gran Familia, y seguramente en algo, el Mundo cambiará!.
Mi eterno agradecimiento a mi "Hermana de los anzuelos" Fernanda, y a su Familia por ser tan generosos y autorizarme publicar sus fotos para esta entrada. Besitos a sus Querubines.
Desde Chavarría, Provincia de Corrientes, Argentina,
Con el cariño de siempre,
Un abrazo guaraní, y,...
Un afectuoso sapukái.-.
Leo Kutú.-

jueves, 26 de febrero de 2009

ARREGLANDO LA LÍNEA

Hnas./os. de los anzuelos:
Todos sabemos que la posibilidad de una rotura en las líneas está siempre latente en una salida de pesca.
Es probable que también se presente la ocasión de transformar nuestras líneas.
Para esto y muchas otras ocasiones, tal vez deberemos hacer un empalme, pero no lo llevamos a cabo por no saber la forma de realizarlo.
Esa es mi intención aquí. Mostrarles este paso a paso, para que no se queden más con esa sensación de haber perdido la posibilidad de seguir utilizando la línea por haberse deteriorado.
Pues entonces, vayamos al paso a paso, y a disfrutar después.
EL EMPALME:
El splice es un empalme entre la punta de la línea y el butt del leader, en el que el leader va enchufado y pegado dentro de la línea. Un buen splice es una conexión muy fuerte, menos abultada y más liviana que el nudo de clavo o los conectores de braided, y ofrece una transición muy progresiva entre línea y butt, que favorece la transmisión de energía de una a otro. La figura 1 muestra claramente estas ventajas.

Figura 1
Es muy recomendable también para unir líneas shooting- head con running de Amnesia, y para uniones permanentes de shooting con running de línea, practicando un doble splice. Además sirve para reparar líneas cortadas y para preparar líneas especiales. Se puede hacer un splice sobre cualquier línea, sea esta de flote o de hundimiento, siempre y cuando tenga un núcleo de tejido tubular. No es posible hacer splice en las líneas Monocore, que de todas formas son de uso muy especializado en climas cálidos.
Si se desea usar un leader "loop to loop", es posible hacer un splice con monofilamento en la punta de la línea y luego un nudo Perfection o Double Surgeon para formar la gaza.
No es difícil hacer un splice, y se requieren pocas herramientas: una aguja de coser fina (N°12, como referencia), un trocito de lija fina (grano 150), la morsa de atado (o un mandril manual, o una pinza Vise-grip), una pinza común y un adhesivo feamente denominado "pegatanza", que contiene solventes del nylon que usamos como butt del leader. Hay un detalle de la mayor importancia: la aguja debe tener la punta roma, para que pueda deslizarse por el interior del núcleo multifilamento de la línea sin engancharse.
Comience por montar la aguja en el mandril y reformarle la punta sobre una piedra de afilar (Figura 2).

Figura 2
Tome después el extremo de la línea, que debe tener un corte neto, e insértele la aguja por el centro (Figura 3).

Figura 3
Avance la aguja empujándola y haciéndola girar hasta que solo quede fuera de la línea el ojo y unos tres milímetros de aguja (Figura 4).

Figura 4
Tendrá entonces entre dos y tres centímetros de aguja dentro de la línea, lo que es suficiente para un buen splice. Haga salir la punta por el costado de la línea, y retire la aguja del mandril (Figura 5).

Figura 5
Ahora coloque la punta del monofilamento que formará el butt del leader en la morsa, y ajústela. Con el trozo de lija rebaje el butt hasta que se corte dejando una punta fina (Figura 6).

Figura 6
Enhebre la punta fina del butt en la aguja (Figura 7).

Figura 7
Sujetando la aguja por la punta y tire de ella (Figura 8).

Figura 8
Siga tirando hasta que el butt quede dentro de la línea, y la punta lijada salga por el costado de la línea (Figura 9).

Figura 9
Ahora hay que pegar. Sujete esta vez la punta lijada en la morsa, y ponga un poco de pegatanza en el nylon. Haga correr la línea procurando que el pegataza untado en el nylon penetre dentro de la línea (Figura 10).

Figura 10
Limpie el exceso y haga lo mismo en sentido contrario. Repita la operación anterio una a dos veces, para estar seguro de que el interior de la línea esta impregnado del adhesivo (Figura 11).

Figura 11
Deje el butt en su posición final, y corte el exceso que sale por el costado (Figura 12). Listo el splice.

Figura 12
Deje secar, 24 hs. Es tiempo más que suficiente para que los solventes se evaporen. Pruebe la unión tirando con firmeza, pero no exagere: la resistencia de las líneas de mosca es de 20 lb., por lo que es posible que se corte antes que el splice.
Fuente: AAPM.-
Espero les sirva en el futuro, si sus líneas se le han roto y no saben cómo repararlas.
Después de este paso a paso, nuevamente, ¡líneas al agua!.
Mucha pesca, cuidado de nuestro entorno, mejor vida y,...
Desde Chavarría, Corrientes, Argentina,
Con el cariño de siempre,
Un abrazo guaraní, y...
Un afectuoso sapukái.-
Leo Kutú.-

jueves, 19 de febrero de 2009

¡CUÁNTO TE EXTRAÑO, AMIGO BATEL!!!!!!!!!

Hnas./os. de los anzuelos:
Días pasados fui a visitar a mi amigo Batel (arroyo).
En la vida he aprendido que los verdaderos amigos son aquellos que están en las buenas y en las malas.
Mi zona está siendo castigada por una sequía exterminadora. Cosas de la naturaleza,dicen algunos.
Yo contesto, si, de la Madre Naturaleza, pero respondiendo con enseñanzas, diciéndonos a nosotros los imperfectos mortales,..."pórtense bien, hagan los deberes como corresponde, acarícienme y no me maltraten, sino, ...sabrán de mis verdades"...
Por todo esto, sabía que mi "hermano de los anzuelos" Batel, pasaba por un momento muy crítico.
La vez que lo visité (hace poco más de 60 ds.)antes del inicio de la veda, rebosaba de salud, sus aguas salidas de su cauce bañaban las zonas bajas en un conmovedor abrazo. Cada tanto se manifiestan brindándose infinito cariño (campo y arroyo).
Pero, la situación había cambiado y Batel estaba en "terapia intensiva".
Sin dudarlo debía acudir por el. Allá fui a regalarle compañía y alguna "charla" amena. Sabía que eso le alegraría el espíritu, así como tantas veces lo hizo por mí brindándome preciosos lingotes de oro con escamas.
Grande fue mi sorpresa al llegar.
No estaba, mi hermano se había ido. ¿A dónde?. ¿Sin avisar?. ¿No volveré a verlo?.
En un instante como de desesperación, me brotó un llamado, ¡BATEL!!!!. El grito se perdió en la inmensidad, Un pajarito que no alcancé a distinguir bien, asustado salió de algún lugar y voló velozmente. Nadie me contaba qué había sucedido,...Batel no estaba.
Me se valiente, pero mis ojos lloraron igual. Ponía empeño en no aflojar, pero quería ver a Batel.
Caminé por su lecho, recorrí lugares por donde días atrás mi mosca nadaba jubilosa, ... nada más que tierra. ¡Qué tristeza!, ¡Qué tristeza!.
Tomé unos mates para humedecer mi garganta y calmar mi pena.
Abrí los brazos, imaginándome abrazar a Batel.
Volví a la curvita donde el agua se aceleraba dibujando un Y para acunar al lingote. Sí, aquel que una vez y antes de irse, giró sobre sí me miro y se fue.
Me senté sobre una piedra y me quedé mirando allí donde el ngululu (murmullo del agua) llenaba el silencio con su dulce melodía obsequiándome una de las músicas más bonitas. De espaldas a la cámara, no quise mostrar mi llanto.
Entonces decidí arrodillarme y rezar implorando por Batel. No quiero que muera.
Me puse en cuclillas, en el mismo lugar donde observaba las correderas de entre las piedras esperando que Batel me aconsejara,..."aquí arroja tu mosca".
En un momento y como único testimonio que allí alguna vez hubo vida, encontré una anguila muerta. La sorprendió la seca y no le perdonó.
Levante la cabeza y dirigí la mirada a la reunión reservada solamente para ellas, las garzas. Creo que estarían decidiendo qué hacer para ayudar a Batel, seguro estoy que siendo hermanitas de los anzuelos, algo harían. Sólo ellas saben que decidieron.
Imaginaba todo, solo imaginaba, Batel nada podía decir, pero como quien deja una carta al amigo, me dejó varias aguadas para que en ellas "leyera" su mensaje.
Me fui acercando con cierto temor, no quería enterarme de una despedida final.
Para ese entonces, no sabía si lo que escuchaba era real o solo mi imaginación.
Fue cuando una arañita pasó lentamente por sobre mi pié y escuché..."anda, lee lo que dice en aquel charquito"...Mis ojos se iluminaron. Presuroso y curioso avancé.. Me agaché, puse la cara muy cerca, clavé la mirada en el espejo y leí...¡VOLVERÉ! .
Fue entonces que cerré mis ojos y pensé,..."eso espero, por favor,...eso espero, porque, cuánto te extraño amigo Batel"".-
Desde la Provincia de Corrientes, Argentina,
Con el cariño de siempre,
♫Muchos chamamés!♫
Un abrazo guaraní, y...
Un afectuoso sapukái.-
Leo Kutú.-

martes, 10 de febrero de 2009

LA SONRISA

Hnas./os. de los anzuelos:
Martes 20 de Enero fue la fecha elegida.
Ya contaba con un año más de vida. El tiempo pasa y no se detiene. Es la vida.
El 19 había cumplido años y fueron infinitos llamados, saludos personales y mensajes recibidos de muchísimos lugares, que me hicieron sentir muy feliz.
Mary sigue teniendo intacta esa natural tendencia a vivir a pleno y gozar de aventuras. Por ello se sumó a la salida de pesca.
Preparamos los pocos elementos que necesitaríamos para recorrer los 5 km que nos separan desde casa al Río.

La moto sería la que nos transportaría. Este medio le pone más condimento aventurero, es un placer sentir el viento acariciándonos el cuerpo al viajar en ella, aaaaaaaaaaa, qué gozo.
Miré a Mary, y una hermosa sonrisa dibujaba su rostro de Querubín, yo sabía lo que en ese momento sentía su corazoncito.
Arrancamos, recorrimos las calles de mi amado Pueblito (Chavarría) salimos a la ruta, aceleré y,...Allá fuimos.
En pocos minutos estábamos siendo recibidos por Jakelyn, la Perra del Club Caza y Pesca Iberá (ellos lo escribieron así en el cartel que anuncia, aunque la verdadera escritura en idioma Guaraní es "Yvera"-se pronuncia "IGverá", acentuado-y significa aguas brillantes).
Recuerdo, la primer vacuna siendo muy pequeñita (Jakelyn) se la puse. Hoy nos divertimos mucho jugando en el predio del Club, cada vez que nos encontramos. La quiero muchísimo (por eso en un post anterior publiqué su foto).
Panta (encargado del club) y Daniel (suele oficiar de ayudante), también como ya es habitual nos recibieron con una gran sonrisa.
Después de los saludos, preparé unos mates.
El calor se hacía sentir.
Nos acomodamos en semicírculo y la charla se volvió muy amena. Risas, anécdotas, cuentos, chistes, y los minutos pasaron.
Comencé a armar mi equipo de mosca.
-¡Vamos a ir a la puntita de piedras!. Comenté a Mary.
-¡Bueno Papi!. Me respondió con gran entusiasmo y una nueva sonrisa que lo decía todo.
Caminamos serenamente, mientras Jakelyn no quiso perderse escoltarnos unos metros.


Comencé a castear justo un poquito detrás de donde la corriente rompía contra las piedras. Esto permite se forme una linda correderita, aquí el agua gana en oxigenación y al "Lingote de oro con escamas" eso le apetece.
-¡Debe estar allí!, atiné a decirle a mi adlétere, quien acentuó su sonrisa y clavó la mirada esperando la explosión del agua.
Probaba con una mosquita nueva en color celeste casi verde claro (un poco indefinido) y anzuelito chico pata larga.
Al tercer lance, ZZZZAAAASSSS, clavada, saltos, tres o cuatro piruetas y, lo indeseado, zafó.
Debo decir que igualmente me alegró, porque me hace sentir que la pesca no es 1 + 1 =2.
Nuevo cast, la mosquita que se acomoda, recojo dos veces y ZZZAAAAAASSSSS, clavada, saltos, un par de piruetas, un fuerte corrida de izquierda a derecha, salto con contorsiones en el aire y mosquita "escupida",...Se fue nuevamente.
Me replanteo el tamaño del señuelo y decido cambiarlo por otro con anzuelo de mayor abertura.
Elijo una mosca en colores negro /amarillo, y mirándola a Mary murmuro, con esta lo saco.
Cargo la caña con suaves cast, mientras la mosca viajó adelante y atrás en una típica danza guaraní. Sólo se escuchaba, de fondo, el canto de unos Teros (aves) como anunciando alguna festividad, y frente a nosotros, el ngululu (murmullo de la corriente).
Por nuestra parte, ...Silencio y concentración.
El plash suave de la mosca cayendo al agua, la correderita la acomodó, recojo despacio, tratando se exponga en cada centímetro de su recorrido. De pronto, ¡PLAAAAASSSSSS!!!!, el "Lingote "se abalanza,  lo siento en la línea y con un tirón firme lo clavo. Inmediatamente sale entero y contorsionándose volando por el aire unos 50 cm. sobre la superficie del Río. Repitió 4 o 5 veces. para luego  buscar profundidad cinchando con todas sus fuerza mientras yo mantenía la tensión con la caña levantada para que no ocurriera lo anterior.



-¡Toma la caña Mary!, ¡Vení sácalo!, atiné a modo de invitación.
Rápidamente mi Querubín con una sonrisa aún mayor, se hizo cargo de la situación.
De verdad que no puedo describir la felicidad que me embargaba viéndola disputarse "palmo a palmo" con el "Lingote". Saltos , destellos amarillos como flashes acentuados por los últimos rayos de luz del  Kuarahy (Sol) que daba en los flancos del pez en medio de toda esa maravilla de entorno natural,...Ella, mi angelito llenándose de felicidad.


Ya con el Doradito al pié, quitamos el anzuelo, fotos y regreso al agua, al Río Aruhary (en idioma Guaraní: el que trae mucha agua).



Nos quedamos quietos mirándolo como se iba en veloz huida. Felices nosotros, feliz él.
Fue entonces cuando giré para encontrar la mirada de Mary,... Y encontré la mejor de las sonrisas.-

Desde la Provincia de Corrientes, Argentina,
Con el cariño de siempre,
♪¡Muchos chamamés,!♪
Un abrazo guaraní y,...
Un afectuoso sapukái.-
Leo Kutú.-

martes, 3 de febrero de 2009

LA FORMULITA DE LA SOLUCIÓN


Cuando no disponemos a salir de pesca, un interrogante que se nos plantea a menudo es, ...
¿Cómo armaré mi equipo para que esté debidamente equilibrado?.
La verdad es que un equipo de pesca se compone de muchos elementos y partes.
No voy a hacer aquí un desarrollo completo, solamente me referiré al TIPPET.
Muchos ya lo saben, pero otros tantos quizás no, ya sea por no familiarizarse con los términos y palabras inglesas, o simplemente porque recién están incursionando en este maravilloso mundo de la pesca con mosca o Fly Fishing (algunos denominan erróneamente Fly Cast, y esto refiere al lanzamiento, no a la actividad).


¿Que es entonces el TIPPET?.
Es el último tramo de la línea de mosca y que va unido al señuelo en cuestión (mosca).
Debemos saber, que para mejorar la perfomance en la efectividad de la pesca, es decir, obtener mayores repuestas a nuestros lances, por parte de los peces buscados, es importante equilibrar el conjunto, además de otros aspectos.
Esto quiere decir que, así como a un número de caña determinada le corresponde un número de línea determinada, también a un número de mosca le corresponde un TIPPET específico.
¿Y por qué es esto?.
Porque permite que la energía que el brazo del pescador trasmite a la caña, esta a la línea para impulsar la mosca al lugar y distancia deseada, haga que la curva o loop que esta última va "dibujando en el aire" y donde se concentra la energía que se irá disipando hasta acavar con el depósito de la mosca en el agua, logre justamente eso,...que la mosca se "de vueltas" en los cast de manera correcta, y una vez en el agua, "nade" lo más naturalmente posible.
Como notarán, es muy importante la relación armónica: número de mosca/número de TIPPET.
Existe una formulita que nos revelará la incógnita, de,...Qué TIPPET debo poner para tal o cual mosca".
La Formulita:
Para saberlo debo dividir el número de anzuelo por 4 y adicionar 1.
Ejemplo:
mosca nº 16.
16 % 4 = + 1 = 5X.
Ahora, ¿Cuántos milímetros corresponde a 5X?.
Hago la siguiente operación:
Al nº 11 le resto el nº de X y a este resultado lo multiplico por 2,54 (pulgadas).
Ejemplo:
11 - 5 = 6 x 2,54 = 15,24 décimas de mm. (cada vez que necesitemos descubrirlo, variará el nº de X, el resto de la fórmula en este paso se mantiene).
El resultado final sería:
5X = 0,15 mm. (ya que en la tabla de equivalencias a la denominación 5X correspondería 0,06 pulgadas y a su vez 0,15 en mm.
Quiere decir finalmente que para una mosca nº 16 debo poner un TIPPET de 0,15 mm.
Aclaro que el TIPPET forma parte del leader; es su parte más fina, la que hace de fusible y debe cortarse cuando sea necesario para salvaguardar el resto del conjunto.
¿Se entendió?.

Entonces a juntar ganas de ir a pescar, amor por la naturaleza, dedicación en cuidarla y sentimiento de amistad hacia el río,...porque,..."cuando nos hacemos amigos del río no lo dañamos".
Desde la Provincia de Corrientes, Argentina,

Con el cariño de siempre,
Muchos chamamés,
Un abrazo gigante y,.....
Un afectuoso sapukái.
Leo Kutú.-