Nuevamente me tocó encontrarme con uno se esos "angelitos" que la vida nos permite conocer.
-¿Cómo te llamas?.
-¡¡Lautaro!!.
Un poco así comenzó mi linda relación con un nuevo "Hermanito de los anzuelos".
Habíamos navegado alrededor de 35/40 km. para llegar al bonito lugar de Paso lópez.
Apenas desembarcamos, su Padrino José nos ofrecía algo de beber, ChipáChirirí (tortas fritas) y cómodas silletas para gozar de la fresca sombra generada por el precioso puente construido en el lugar.
Apenas desembarcamos, su Padrino José nos ofrecía algo de beber, ChipáChirirí (tortas fritas) y cómodas silletas para gozar de la fresca sombra generada por el precioso puente construido en el lugar.
El día resultó muy caluroso, de tal modo que aquella gentileza nos vino muy bien.
Los motivos de nuestra flotada no viene al caso mencionarlo. El protagonista de esta nota es Lautaro, como tantos "Hermanos de los anzuelos" que el hecho de dar "los pasos del pescador" nos permite descubrir. ¡¡Más me gusta navegar y salir a pescar!!.
Cuando llegamos al campamento de Lautaro y sus afectos, ya tenía en su haber varios mojarrones que dibujaron en su rostro sonrisas de oreja a oreja, ja, ja, ja, ja.
No paraba de hablar y deambular por "su territorio", ja, ja, ja, ja, ja. ¡¡Muy simpático!!. Motivo más que óptimo para "canjear" bromas, ja, ja, ja, ja, ja.
Lindo grupo familiar disfrutando de las bondades del Aruhary (río Corriente).
(Foto: Puente de Paso López) El espíritu Chamigo de José, lo motivó a insistir con ofrecernos unas porciones de asado frío para compartir. ¡¡¡Muuuuuy riiiiiiicooooooo!!. Parte del grupo se desplazó hasta la localidad, sercana, de Perugorría, para abastecernos de más combustible, vital para emprender el regreso.
Tiempo preciado para hablar de pesca, conservacionismo y temas varios de la vida. ¡¡¡Un gran momento compartido en un natural lugar!!!. Alguno que otro pajarito nos obsequiaba sonoros trinos. ¡¡¡Música encantadora si las hay!!!.
Nos despedimos con alegría en nuestros rostros y el anhelo de reencontrarnos alguna vez. Lautaro seguía atento a todos nuestros movimientos.Saludos finales y partida de retorno.Las nuves presagiaban lluvias. Cada vez se volvía más azulado todo, acompañado del arasunu (idioma Guaraní, arásunú: trueno).
Por momentos, algunas gotas persistentes acompañaron nuestro viaje. Cuatro horas para llegar a "puerto".Pasó el tiempo "tormentoso" y...
La quilla anuciaba que la navegación llegó a su fin.
Miré al río en dirección sur, sabía que Lautaro estaría por ahí,...quedé unos segundos en silencio y recordé sus ojitos llenos de vida, su compradora sonrisa y sus ganas por pescar otra mojarra.
Tal vez algún día compartamos algún salto de un bello "Lingote de oro con escamas" (Dorado).
Desde la Provincia de Corrientes, Argentina,
Con el cariño de siempre,
Muchos chamamés,
Un abrazo gigante y,...
Un afectuoso sapukái.
Leo Kutú.-




























